{"id":19910,"date":"2023-02-22T12:41:40","date_gmt":"2023-02-22T11:41:40","guid":{"rendered":"https:\/\/wwwdev-transform-network-net.sociality.gr\/blog\/sin-categorizar\/rosa-luxemburgo-se-opuso-categoricamente-a-los-cambios-unilaterales-y-forzados-de-fronteras\/"},"modified":"2023-09-27T15:54:58","modified_gmt":"2023-09-27T13:54:58","slug":"rosa-luxemburgo-se-opuso-categoricamente-a-los-cambios-unilaterales-y-forzados-de-fronteras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/wwwdev-transform-network-net.sociality.gr\/es\/blog\/article\/rosa-luxemburgo-se-opuso-categoricamente-a-los-cambios-unilaterales-y-forzados-de-fronteras\/","title":{"rendered":"Rosa Luxemburgo se opuso categ\u00f3ricamente a los cambios unilaterales y forzados de fronteras"},"content":{"rendered":"<p><span lang=\"ES\">El asalto militar de Rusia a Ucrania con el objetivo de devolver el pa\u00eds a la hegemon\u00eda de Mosc\u00fa plantea al movimiento pacifista de la mayor parte de Europa occidental retos sin precedentes. De repente, es el ej\u00e9rcito ruso el claro e impopular agresor. Anteriormente, Mosc\u00fa hab\u00eda sido percibido m\u00e1s bien como una fuerza estabilizadora dentro del concierto mundial de potencias que -incluso en circunstancias terribles, como la guerra en Siria- s\u00f3lo responder\u00eda a las medidas adoptadas por las naciones occidentales colectivamente superiores. Ni la invasi\u00f3n rusa de Georgia en 2008 ni su anexi\u00f3n de Crimea en 2014 cambiaron esta percepci\u00f3n. Pero la invasi\u00f3n de Ucrania el 24 de febrero de 2022 dej\u00f3 a la comunidad internacional rasc\u00e1ndose la cabeza.<\/p>\n<p> La r\u00e1pida actuaci\u00f3n de Rusia para aplastar cualquier indicio de un movimiento pacifista fuerte y eficaz dentro de sus fronteras hizo a\u00fan m\u00e1s dif\u00edcil que otros ofrecieran su solidaridad. Tambi\u00e9n dificult\u00f3 que los defensores de la paz en los pa\u00edses occidentales reconsideraran sus actitudes respecto a Europa del Este. De lo contrario, habr\u00edan aprendido r\u00e1pidamente que la actual Ucrania ya no es Rusia, que la disoluci\u00f3n pac\u00edfica de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica despu\u00e9s de 1991 hab\u00eda dado lugar a fronteras mundialmente reconocidas entre los dos pa\u00edses y que el gobierno de Putin desafiaba ahora esas fronteras con argumentos espurios. Pero algunos sectores del movimiento pacifista -por desesperaci\u00f3n- argumentan a menudo lo contrario, afirmando que es Occidente quien ha amenazado sistem\u00e1ticamente a Rusia, forzando al pa\u00eds a una terrible situaci\u00f3n y que Mosc\u00fa simplemente se est\u00e1 defendiendo -aunque obviamente condenan la invasi\u00f3n. Al menos, la vieja narrativa de la era de la Guerra Fr\u00eda volv\u00eda a sonar: los culpables est\u00e1n en Occidente; Ucrania, un pa\u00eds que trata desesperadamente de defenderse militarmente, no es m\u00e1s que un pe\u00f3n en una guerra por poderes&#8230; o eso afirman.<\/p>\n<p> Sin embargo, si aceptaran que, tras la disoluci\u00f3n de las antiguas rep\u00fablicas sovi\u00e9ticas, Rusia no tiene absolutamente ning\u00fan derecho a invadir a su vecino -desde luego, ninguno de los argumentos existentes para hacerlo se sostiene-, podr\u00edan recordar las palabras de Rosa Luxemburgo. En sus escritos, esboz\u00f3 una postura clara en relaci\u00f3n con tres cuestiones que son clave en la guerra de agresi\u00f3n de Rusia contra Ucrania: la anexi\u00f3n, el separatismo y las minor\u00edas nacionales.<\/p>\n<p> Ella dio argumentos m\u00e1s detallados sobre estos temas en su art\u00edculo sobre c\u00f3mo deben ser tratadas las minor\u00edas nacionales, una obra relativamente conocida y, adem\u00e1s, bastante le\u00edda. Pero es inequ\u00edvoca en su condena de la anexi\u00f3n y el separatismo: Luxemburgo rechaz\u00f3 de forma contundente la adquisici\u00f3n unilateral de territorio extranjero por parte de otra naci\u00f3n mediante el uso de la fuerza pol\u00edtica o militar, deplorando tales acciones por suponer un riesgo de guerra y una peligrosa escalada de las tensiones existentes entre pa\u00edses vecinos. Tambi\u00e9n conden\u00f3 en\u00e9rgicamente los esfuerzos de grupos minoritarios nacionales o \u00e9tnicos por liberarse de sus federaciones, insistiendo en su derecho a la autodeterminaci\u00f3n nacional; Luxemburgo cre\u00eda que deb\u00edan tomar un camino diferente. Por ejemplo, se opuso a la campa\u00f1a del movimiento obrero polaco a favor de la separaci\u00f3n de los territorios divididos de Polonia de sus gobiernos de turno para restablecer una Polonia independiente, supuestamente necesaria para allanar el camino a un Estado socialista. Luxemburgo pensaba que, dadas las circunstancias, los trabajadores polacos deb\u00edan aspirar primero a cooperar estrechamente con los movimientos obreros de cada uno de los tres Estados gobernantes: el movimiento ruso en el Imperio ruso, los socialdem\u00f3cratas en el Imperio alem\u00e1n y los socialdem\u00f3cratas austriacos en Austria. Un buen ejemplo es su tenaz lucha contra los socialistas polacos dentro del SPD alem\u00e1n que quer\u00edan hacer reivindicaciones pol\u00edticas, llegando incluso a sugerir la secesi\u00f3n del antiguo territorio polaco en Prusia. Esto fue condenado dentro del SPD -en gran parte debido a la influencia de Rosa Luxemburgo- como separatismo. <\/p>\n<p> Luxemburgo consideraba que la anexi\u00f3n y el separatismo eran siempre factores que pod\u00edan aumentar el riesgo de conflicto o incluso provocar el estallido de una gran guerra europea entre potencias hostiles. La incorporaci\u00f3n de Alsacia-Lorena al reci\u00e9n formado Imperio alem\u00e1n en 1871 y la anexi\u00f3n de Bosnia por Austria en 1908 fueron ejemplos de ello, que dieron lugar a complejos cambios y encendieron la mecha que acab\u00f3 por incendiar todo el continente. <br \/><\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES\">No es casualidad que Rosa Luxemburgo dedicara toda la primera secci\u00f3n de su profundo art\u00edculo <i>La cuesti\u00f3n nacional y la autonom\u00eda<\/i> (1908\/09) al supuesto derecho de los pueblos a la autodeterminaci\u00f3n. Advirti\u00f3 firmemente contra la suposici\u00f3n descuidada de que tales acciones podr\u00edan resolver cuestiones contenciosas o no resueltas de nacionalidad si a los grupos en cuesti\u00f3n se les conced\u00eda el derecho fundamental a separarse de la federaci\u00f3n a la que pertenec\u00edan. En su lugar, utiliz\u00f3 este art\u00edculo para construir su argumento a favor de una s\u00f3lida protecci\u00f3n de las minor\u00edas, que en general consideraba parte integrante de la libertad pol\u00edtica. Esto significar\u00eda garantizar la protecci\u00f3n jur\u00eddica de la lengua nacional, por ejemplo en los sistemas educativo y judicial, el derecho legal a fomentar y preservar las culturas y tradiciones nacionales y, por \u00faltimo, la ampliaci\u00f3n de los \u00f3rganos de autogobierno pol\u00edtico en determinadas regiones y territorios hasta llegar a la autonom\u00eda de ciertas regiones de asentamiento cerrado en las que una nacionalidad constituye una clara mayor\u00eda, pero sin permitir la secesi\u00f3n unilateral del Estado gobernante.<\/p>\n<p> A estas alturas del texto, queda ya claro que la autora alberga un temor profundamente arraigado, derivado de la experiencia personal, de que las peticiones unilaterales de cambio de las fronteras existentes podr\u00edan exacerbar peligrosamente los conflictos existentes, haciendo que la desescalada sea extremadamente dif\u00edcil y conduciendo invariablemente a enfrentamientos armados o incluso a la guerra total. Las voces que reclaman la independencia del control federal existente y que se apresuran a referirse e invocar el derecho a la autodeterminaci\u00f3n son sistem\u00e1ticamente repudiadas; m\u00e1s bien, la lucha por la protecci\u00f3n y los derechos de las minor\u00edas nacionales -hasta e incluyendo acuerdos para alcanzar cierto nivel de autonom\u00eda- se considera parte de la lucha m\u00e1s amplia por lograr la libertad pol\u00edtica completa. Como repite Rosa Luxemburgo a lo largo de su art\u00edculo, las fronteras nacionales existentes deben permanecer; las soluciones para las cuestiones controvertidas podr\u00e1n encontrarse cuando llegue el momento de construir una sociedad socialista, un periodo en el que Luxemburgo cre\u00eda que se rechazar\u00edan los Estados nacionales y sus fronteras nacionales a escala mundial.<\/p>\n<p> Sin embargo, a veces hay cierta confusi\u00f3n. En su manuscrito sobre la Revoluci\u00f3n Rusa, escrito durante su encarcelamiento a finales del verano de 1918, Luxemburgo hace algunos comentarios fugaces sobre el movimiento independentista (en aquel momento violento) de Ucrania. Como era de esperar, estos comentarios siguen la misma l\u00f3gica que ella aplic\u00f3 al separatismo en general. Sin ahondar demasiado en la historia (una amplia zona de lo que hoy es Ucrania no formaba parte del Imperio ruso en aquella \u00e9poca), me limitar\u00e9 a mencionar brevemente que, incluso despu\u00e9s de la Primera Guerra Mundial, Rosa Luxemburgo segu\u00eda convencida de que la cuesti\u00f3n nacional en las tierras que anta\u00f1o pertenecieron al Imperio ruso s\u00f3lo podr\u00eda abordarse una vez que se hubiera alcanzado la libertad pol\u00edtica completa en toda la naci\u00f3n. Los virulentos ataques del Kremlin contra el derecho de Ucrania a existir como Estado independiente pueden verse, por tanto, bajo una luz completamente diferente, dado que la separaci\u00f3n mutuamente acordada de los dos Estados tuvo lugar hace m\u00e1s de tres d\u00e9cadas. En este sentido, la postura de Rosa Luxemburgo se impone claramente a un agresor que insiste en la anexi\u00f3n y el separatismo.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con la guerra a\u00fan abierta en Europa del Este, Holger Politt analiza la postura pacifista de Rosa Luxemburgo y sus escritos sobre la anexi\u00f3n, el separatismo y la autonom\u00eda de las minor\u00edas nacionales.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":15612,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[61],"tags":[],"class_list":["post-19910","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-article","person-holger-politt-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/wwwdev-transform-network-net.sociality.gr\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19910","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/wwwdev-transform-network-net.sociality.gr\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/wwwdev-transform-network-net.sociality.gr\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/wwwdev-transform-network-net.sociality.gr\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/wwwdev-transform-network-net.sociality.gr\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19910"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/wwwdev-transform-network-net.sociality.gr\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19910\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26511,"href":"https:\/\/wwwdev-transform-network-net.sociality.gr\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19910\/revisions\/26511"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/wwwdev-transform-network-net.sociality.gr\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15612"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/wwwdev-transform-network-net.sociality.gr\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19910"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/wwwdev-transform-network-net.sociality.gr\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19910"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/wwwdev-transform-network-net.sociality.gr\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19910"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}